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Créditos falsos por la crisis son rastreados

Las ofertas circulan masivamente en páginas web, redes sociales y correos electrónicos.

Allí se anuncian a diario préstamos inmediatos desde USD 1 000 hasta 800 000, sin garantes ni hipotecas y con tasas de interés al mes del 1 al 5%.

“Otorgamos créditos personales de manera ágil y sencilla, incluso a personas que están en la central de riesgos”. “¿Busca cambiar su situación financiera?

Hoy puede obtener un crédito fácil y rápido”. “Te prestamos el dinero que necesitas para tu negocio en menos de 24 horas”. Estos son algunos de los mensajes que aparecen en Internet, acompañados de números de contacto.

Investigaciones policiales advierten que detrás de estas ofertas actúan bandas dedicadas a estafar. De hecho, los agentes que rastrean este delito saben que la crisis económica desatada por la pandemia del coronavirus hizo que los grupos delictivos se activen con fuerza. Sin embargo, no todos denuncian, pues las restricciones y el cierre de los servicios impidieron hacerlo.

En la base de datos de la Policía Judicial consta el caso de un hombre quien fue víctima de ese ilícito hace un mes. Mientras revisaba su cuenta de Facebook leyó una oferta de préstamo y aplicó. Llamó al número que indicaba el anuncio y le respondió una mujer. Le solicitó USD 10 500 para pagar deudas en sus tarjetas.

La mujer le aseguró que entregaría el dinero en 48 horas, pero “para iniciar con los trámites” le exigió depositar en una cuenta USD 1 500. Hizo la transferencia en una agencia bancaria de Quito, pero no recibió el crédito. Trató de contactar a la mujer, pero ya no responde ni llamadas ni mensajes.

Los agentes han detectado que, para acceder al crédito, los estafadores obligan a las víctimas a depositar un ‘encaje’ del 10 al 30% del valor solicitado. Cuando se produce ese pago, los falsos prestamistas desaparecen.

El 17 de septiembre, Inteligencia policial capturó a una red delictiva que actuaba en Quito, Guayaquil y Manta. En los allanamientos capturaron a nueve personas. En los cuatro meses anteriores, los uniformados habían seguido a los sospechosos y descubrieron su modo de operar. A través de la fachada de una entidad bancaria ofertaban por Internet créditos de hasta USD 10 000 con un plazo de 10 años.

Luego de enganchar a las víctimas solicitaban un pago de USD 1 000, supuestamente para iniciar los trámites.

Según las investigaciones, para que las personas crean que todo era real solicitaban copias de cédula, papeleta de votación y planilla de servicios básicos. Ahora este caso reposa en la Fiscalía.

De enero a septiembre de este año, esa entidad ha recibido 57 denuncias por estafas a través de préstamos por Internet a escala nacional. Pero esa cifra es un subregistro.

Durante la pandemia, la mayor cantidad de casos se registró a partir de julio. En cambio, en el 2019, en ese mismo periodo, se denunciaron menos casos.

Entre las quejas judiciales consta el caso de dos personas que solicitaron un préstamo a través de la página web de una falsa cooperativa.

Necesitaban USD 2 500 para comprar mercancía y potenciar su negocio de venta de calzado en Quito, que se afectó tras la paralización de actividades por la pandemia. Un hombre, que se hizo pasar como gerente de la entidad financiera, se comunicó con ellos y les dijo que debían dar un encaje para desembolsarles el crédito. Ambos perdieron USD 500 y del sospechoso no hay rastro. De eso ya han pasado dos meses.

Según la Policía que investiga ciberdelitos, las bandas de estafadores crean plataformas web que simulan ser bancos o cooperativas, crean logos e incluso documentos falsos de respaldo. “Es una fachada que usan para enganchar a las víctimas”, dijo un jefe policial que conversó con este Diario.

Él también asegura que las redes delictivas son organizadas y cada miembro cumple roles específicos. Por ejemplo, uno es el cabecilla, otro se encarga de crear las páginas web o los anuncios por redes sociales, dos personas se dedican a responder las llamadas o correos de las víctimas y solicitar el dinero. El Código Penal sanciona el delito de estafa con cárcel de cinco a siete años.

La Superintendencia de Bancos ha detectado 22 portales web donde se ofrecen créditos falsos. Según el organismo, las personas o entidades que hacen estos anuncios “no están controladas ni autorizadas por la Superintendencia y los préstamos que ofrecen en el país no se ajustan a los parámetros establecidos por este órgano de control y podrían poner en riesgo los intereses de los ciudadanos”.

El 14 de julio, cinco personas denunciaron en Fiscalía un presunto delito de estafa. Según las investigaciones, la banda estaba conformada por cuatro personas que ofrecían préstamos falsos. Tras la queja, la Policía supo que los sospechosos dejaron el país.

Fuente: EC

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